
Cerro Pesebre
Raco · Tucumán
Dificultad: Media
Entre los verdes valles y quebradas de Raco, se levanta el Cerro Pesebre, una joya natural escondida en las yungas tucumanas. Su nombre, evocador y simbólico, alude a la forma de sus lomadas que recuerdan un pesebre tallado por la naturaleza, un espacio donde reina la calma y la conexión con lo esencial.
Entre los verdes valles y quebradas de Raco, se levanta el Cerro Pesebre, una joya natural escondida en las yungas tucumanas. Su nombre, evocador y simbólico, alude a la forma de sus lomadas que recuerdan un pesebre tallado por la naturaleza, un espacio donde reina la calma y la conexión con lo esencial. Desde su cumbre se puede contemplar el majestuoso Valle de Raco, el río Anta Yacu y, a lo lejos, las cumbres nevadas del Aconquija. En verano, la neblina envuelve el paisaje con un encanto misterioso; en invierno, los cielos despejados regalan vistas que parecen postales.
Flora y líquenes
La flora nativa es exuberante: helechos, cebiles, alisos y tipas conviven en un tapiz verde que cambia de tonalidad con las estaciones.
Fauna
La fauna acompaña discretamente: tucanes, loros serranos, zorros y corzuelas se esconden entre los senderos húmedos de la selva montana.
Clima
El clima es templado y húmedo, característico de las yungas, con mañanas frescas, tardes soleadas y un aire puro que invita a respirar profundo.
Plano del circuito

Perfil altimétrico




